Bien dijo alguna vez un amigo cuentero a quien aprecio y admiro, que: ‘Todos tenemos una cita truncada en la vida’
, alguien con quien planeamos vernos alguna vez y no llegó, o no llegamos. Una cita que quedó señalada en el calendario
, pero no se dió. Una promesa que quedó suspendida en el aire, en el tiempo y su única respuesta fue el silencio
.
(Que también dice mucho).
Éste montaje habla precisamente de eso… cuento esto como una forma de enmendar mis pasos,
de recordar, de “volver a pasar por el corazón
” y darle un mejor final a todas esas citas a las que no llegué o no llegaron…